Repsol, el Amistad y el amigo americano / Repsol, o Amistad e o amigo americano

Al Ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, le ha molestado la tibia actitud de Estados Unidos con respecto a la crisis hispano-argentina abierta con la expropiación de Repsol-YPF. A un servidor no le ha sorprendido para nada. Y, seguramente, tampoco a los analistas internacionales y al propio cuerpo diplomático español del que se supone que debe recabar asesoramiento. Más allá de que a mediados de los años ochenta del pasado siglo España empezase a disputar al omnipresente Estados Unidos los puestos altos del ranking de los socios comerciales e inversores de la mayoría de los países de América del Sur (lo que hace que la expropiación de Repsol provoque -ahí coincido con usted, Sr. Ministro- un soterrado regocijo entre los yanquis), el jefe de nuestra diplomacia haría bien en repasar un poco las doctrinas geopolíticas vigentes desde hace muchos años (¡siglos!) en la zona.

El Sr. Ministro puede acreditar en su curriculum una indudable experiencia en materia de relaciones económicas con iberoamérica, de esto no tengo duda, pero de geopolítica… flojico, don José Manuel, flojico. Y eso es malo, porque a menudo la economía tiene razones que la geopolítica no entiende. Es normal que no lo vea: no lo ve nadie en su propio gobierno, empezando por su jefe de filas, el Sr. Rajoy: el PP está tan apasionada como equivocadamente entregado a la primera y tan alejado de la segunda que está desguazando la economía y la cohesión social española para pagar a nuestros acreedores-escualos todo lo que les debemos. Y “cagando leches”, oigan. De sentido de Estado, soberanía, intereses superiores… ¡vaya! Parece que esos términos quedan sólo para argentinos y otros indeseables.

Así que, mientras el PP expropia sin conmiseración el trabajo y el bienestar de los súbditos de Su borbónica Magestad para entregárselo a este puñado de simpáticos e influyentes financieros, se mesa las barbas porque una Barbie populista argentina con coraje pero con más morro que un porrón (dígase todo) le expropia a nuestra codiciosa multinacional -pero españolísima, muy nuestra- petrolera su negociete austral. ¿Será que para el PP España empieza y termina en los rascacielos donde se alojan nuestros ilustres emporios telefónicos, eléctricos, petroleros, bancarios y ladrilleros? Yo, visto lo visto, no lo descarto del todo.

 

Bueno, pero yo lo que quería decirle, o susurrarle al oído al Ministro, es que desde 1823, aun con adaptaciones y actualizaciones, la política de Estados Unidos en el ámbito panamericano se enuncia con un sintético “América para los americanos”. Es la llamada Doctrina Monroe, aunque su verdadero padre fuese el presidente John Quincy Adams. ¿No se acuerda de él Sr. Ministro? ¡Que sí, hombre!: era ese que interpretaba Anthony Hopkins en la película Amistad, sobre el apresamiento de un barco negrero español en aguas norteamericanas. ¡Si la historia le tiene que sonar!: unos honrados empresarios españoles del sector de la explotación despiadada de seres humanos pierden su cargamento de esclavos y la justicia estadounidense no sólo no les devuelve la “mercancía” retenida sino que libera a los africanos (vamos, una expropiación como otra cualquiera) con el mensaje a España de que deje de hacer sus cabronadas en el patio trasero gringo.

Ahí lo tiene, Sr. Ministro: dos siglos después nos siguen mandando esta misma doctrina. Esto se estudia en primero de relaciones internacionales. Bueno, yo ya lo estudié en séptimo de la EGB, cuando las Humanidades todavía se enseñaban en la escuela como algo útil para la vida. Si usted también los tiene por casa, desempolve esos viejos libros de texto y empezará a comprender mejor al “amigo americano”. Y muchas cosas más…

Miguel Martínez Tomey. Bizesecretaire d’Afers Europeyos de Chunta Aragonesista

Repsol, o Amistad e l’amigo americano

Á o Menistro español d’Afers Esteriors, José Manuel García-Margallo, l’ha malcarau a simia autitú d’Estatos Unitos con respeuto á ra crisis ispano-archentina ubierta con a espropiazión de Repsol-YPF. Á un serbidor lo l’ha sosprendito guaire. E, de seguras, tampó no á os analistas internazionals e á o propio cuerpo diplomatico español d’o que prexino que debe demandar asesoramiento. Más que o feito de que á meyaus d’as añadas güitanta d’o sieglo zaguero España empezipiase á disputar á l’omnipresén Estatos Unitos os puestos altos d’o ranking d’os sozios comerzials e imbersors d’a mayoría d’os países d’America d’o Sur (lo que fa que a espropiazión de Repsol proboque –astí foi pachas con busté, Sr. Menistro- un soterrato goyo entre os yanquis), o chefe d’a nuestra diplomazia ferba bien en repasar bel poquet as dotrinas cheopoliticas oserbatas dende fa muitas añadas (¡sieglos!) en a zona.

O Sr. Menistro puede acreditar en o suyo curriculum una indudable esperenzia en matiera de relazions economicas con iberoamerica, no’n tiengo duda, pero de cheopolitica… flojico, don José Manuel, flojico. E ixo ye malo, porque á ormino a economía tiene razons que a cheopolitica no repleca. Ye normal que no’n atisbe: no’n atisba garra chen en o suyo propio gubierno, escomenzipiando por o suyo chefe de filas, o Sr. Rajoy: o PP ye tan enzenegatamén como entibocata entregato á ra primera e tan lueñes d’a segunda que ye estabornando a economía e a codesión sozial española ta perpagar á os nuestros crededors-escualos tot lo que lis debemos. E “á tot estrús”, oigan. De sentiu d’Estato, sobiranía, intreses superiors…¡bágale! Parixe que istos terminos nomás quedan que ta archentinos e atros pelafustans.

Asinas que, mientres o PP espropia sin piedá o treballo e o bienestar d’os soxetos d’a Suya borbónica Machestá ta entregar-los-ne á iste zarpau de simpaticos y enfluyens finanziers, se tira d’as barbas porque una Barbie populista archentina con corambre pero con más morro que un porrón (díga-se tot) l’espropia a nuestra angluziosa multinazional –pero españolisma, mui nuestra- petrolera o suyo negoziet austral. ¿Será que ta o PP España empezipia e acaba en os gratazielos do s’aloxan os nuestros ilustres emporios telefonicos, eleutricos, petrolers, bancarios e ladrillers? Yo, bisto ro bisto, no lo descarto de raso.

Bueno, pero yo lo que quereba izir-le, mesmo á escuchetas, á o Menistro ye que, dende 1823, anque con adautazions y esbiellamientos, a politica d’Estatos Unitos en o ambito panamericano s’espresa con un sintetico “América ta os americanos”. Ye a clamata Dotrina Monroe, anque o suyo verdadero pai fuese o presidén John Quincy Adams. ¿No s’alcuerda d’el o Sr. Menistro? ¡Que sí, ombre!: yera ixe que entrepitaba Anthony Hopkins en a pelicula Amistad, sobre l’apresamiento d’un barco negrero español en auguas norteamericanas. ¡Si a istoria le tiene que sonar!: unos onraus interpresarios españols d’o seutor d’a esplotazión espiadata d’estars umanos pierden o suyo cargamento d’esclabos e a chustizia estadounidense no solo que no lis mantorna ra “mercanzía” retenita sino que libera á os africanos (bai, una espropiazión como cualsiquier atra) con o mensache á España de que dixe de fer as suyas cabronadas en a corraleta gringa.

Astí lo tiene, Sr. Menistro: dos sieglos dimpués nos siguen mandando ista mesma dotrina. Ixo s’estudea en primero de relazions internazionals. Bueno, yo ya l’estudié en seteno d’EGB, cuan as Umanidaz encara s’amostraban en a escuela como bella cosa útil ta ra vida. Si busté tamién en tiene por casa, escosque ixos biellos libros de testo y escomenzará á capir millor á “l’amigo americano”. E muitas cosas más…

Miguel Martínez Tomey. Bizesecretaire d’Afers Europeyos de Chunta Aragonesista

Publicado en Aragón Digital (23 d’abril de 2012): http://www.aragondigital.es/noticia.asp?notid=94380