Desideratum a la atención de los grandes jefes del capitalismo / Desideratum á l’atenzión d’os grans mainates d’o capitalismo

Bueeeeeno, parece que ya nos movemos algún paso. Y es que los políticos de la Unión Europea (o sea: los que ponen la cara para transmitirnos las consignas que imparten quienes desde la discreción o el anonimato les –y, por tanto, nos- dirigen) parecen asumir por fin lo que llevamos muchos meses diciendo cada vez más los que calzamos abarcas: que sólo con recortes no levantamos la economía ni en nuestros sueños más lúbricos y que dejar algo de poder adquisitivo a las clases bajas, mantener el Estado Social (o del Bienestar, si lo prefieren), aplicar algún incentivo para los emprendedores y gastar un poco de dinero público (pero bien enfilado, oigan) para estimular la economía real le sienta bien hasta al capitalismo “ultra” más delirante.

Lo admiten a regañadientes y se hacen los remolones. Pero hay que espabilar: entre los palos que llevamos ya en nuestras costillas y lo que les cuesta a los amos de mi (planeta) Tierra aceptar la evidencia, el tiempo se nos agota y para cuando llegue el equipo de reanimación la víctima puede estar fiambre.

Por si su renuencia fuera por un problema de lenguaje, de técnica de comunicación, de que el vulgo nos expresamos muy mal, se lo transmitiré con una imagen hipertextual: el hombre de las cavernas no tenía deudas con ningún financiero, era de lo más austero y eficiente, y no gastaba más de lo que tenía… pero, claro, vivía en una cueva helada y su esperanza de vida no llegaba a los 30 años. Sí, ya se que esto es una exageración, pero es que en plan fino y guardando el sentido de la proporción nuestros nuevos dioses siguen sin ver el tema. ¡Qué le voy a hacer yo!

Bueno, ya sé que ya se han pasado los Reyes Magos, pero no me resisto a escribirles una breve lista con mis peticiones. La primera de ellas insiste en lo ya dicho, por si con lo del hombre de las cavernas tampoco “captan el concepto”:

–       Hay que crear “economía”, esto es: producción y consumo endógenos. Ahora es más importante usar el dinero en favorecer y generar actividad que en pagar deudas financieros; las de los demás proveedores de bienes y servicios sí, y con prioridad. Sería más que bueno que por las alturas alguien dejase de creer de una puñetera vez que capitalismo y economía son lo mismo. En España tenemos una economía demasiado pequeña para dar trabajo a todo el mundo. Yo soy de los que creen que lo de resolver el problema del paro va más por ahí.

–       Ligado a lo anterior: la reforma laboral no crea empleo. Con el sistema anterior tuvimos tasas de empleo jamás conocidas en los últimos 40 años, inmigrantes incluídos. Lo que crea empleos es la actividad económica. El problema es que una parte demasiado grande de nuestra actividad de los últimos años era puramente especulativa, como una estafa piramidal y, cuando se derrumbó, dejó lo que dejan todas: un puñado de nuevos multimillonarios y una masa ingente de víctimas de un gigantesco engaño. Pero hay que reconocer que la excusa del paro les viene de pistón a nuestros amos para ir llevándonos a los estándares de la explotación con los que tanto sueñan.

–       Hay que recortar lo supérfluo, no lo esencial. Cuando empezamos a dejar de pagar la luz y la calefacción, o de atender a la dependencia, o a precarizar la educación y la sanidad nos convertimos en el tren cuyos vagones los Hermanos Marx iban desguazando para quemar la madera en la locomotora.  Pues bien: la locomotora –más mal que bien- andará, pero nadie querrá viajar en semejante tren sin paredes ni techo. Esa es la línea roja, pero aquí tenemos al mando a “gente sin complejos”, gentes “echadas pa’lante” que cuando se lian la manta a la cabeza no conocen ni a su padre.

–       Hay que eliminar lastres y “peajes” en la economía española. No puede ser que empresas y consumidores paguen aquí por el teléfono y por internet más que ningún otro país de la OCDE (que es lo mismo que decir del mundo), o que le reconozcamos un déficit tarifario tan escandalosamente elevado como ficticio al oligopolio eléctrico que, además, está consiguiendo que los gobiernos (PSOE y PP, con el aplauso de UPyD y CiU, por ejemplo) estén aniquilando a decenas de miles de productores de renovables, o que los bancos estén blindados, abusen impunemente de sus clientes, se hayan cargado el sistema de banca social de las cajas e indulten a sus jefes cuando delinquen, o que las autopistas de peaje jamás reviertan al Estado cuando vence la concesión. ¡Vale ya de oligopolios post-franquistas!

–       Y por último: pido desde aquí enfáticamente que se restituyan los muros de la vieja “fortaleza Europa”. Me parece muy bien que Europa ayude a que se desarrollen los demás países que lo necesiten, pero esta sangría de capital, fábricas, capacidad y futuro que suponen las deslocalizaciones y nuestro “laissez passer” aduanero están derribando nuestra casa para, con sus piedras, construir las de otros. Yo quiero que los chinos, indios, indonesios, brasileños (y también africanos, que siguen como siempre y ¡nadie hace nada!) prosperen y medren, pero no es necesario que eso se haga a costa de que Europa se convierta en un erial económico que no fabrique más que parados y pensionistas bajo el umbral de pobreza. Ahora, simplemente, aquí involucionamos para que nuestros capitalistas (y los nuevos que están emergiendo) exploten a todos los trabajadores del mundo a sus anchas, igualándonos a todos en miseria y abuso. Yo quiero que todos los trabajadores del planeta se equiparen… ¡pero no a la baja!

 

Y aquí lo dejo. En otra ocasión hablaré más sobre esto último. Quede aquí por ahora mi listado de deseos. Limpiense ahora ustedes con él, señoras y señores potentados del capitalismo sin condón, lo que consideren oportuno.

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Bueeeeeno, parixe que ya tramenamos bel paso. E ye que os politicos d’a Unión Europeya (u seiga: los que meten cara ta trasmitir-nos as consinas que imparten os que dende a discrezión u l’anonimato lis –e, por tanto, nos- dirichen) parixen asumir por fin lo que lebamos muitos meses dizindo cada begata más los que calzamos abarcas: que sólo que con retalles no debantamos a economía ni en os nuestros suenios más furos e que dixar bella cosa de poder alquisitibo ta ras clases baxas, mantener o Estato Sozial (u d’o Bienestar, si en prefieren), aplicar bel estimulo á os emprendedors e gastar un poco de dinero publico (pero bien enfilato, oigan) ta endizcar a economía reyal li fa prebo dica á o capitalismo “ultra” más abarrenato.

L’almiten á retepelo y en fan o zanguango. Pero cal espabilar: entre os esparpallazos que lebamos ya en as nuestras lomeras e lo que lis cuesta á os amos d’a mía (e de toz) Tierra azeutar a ebidenzia, o tiempo s’acotola e ta cuan plegue l’equipe de ranimazión a bitima puede aber-las espichato.

Por si a suya ranzonería fuera por bel problema de lenguache, de teunica de comunicazión, de que o bulgo nos espresamos muito mal, lis ne trasmitiré con una imachen ipertestual: l’ombre d’as espeluncas no teneba deutas con garra finanziero, yera d’o más austero y efizién, e no gastaba más d’o que teneba… pero, claro, bibiba en una cueba chelata e a suya asperanza de vida no plegaba á ras 30 añadas. Sí, ya sé que isto ye un aparato, pero ye que en plan fino e alzando o sentito d’a proporzión os nuestros nuebos dioses siguen sin beyer o tema. ¡Qué li boi á fer yo!

Bueno, ya sé que ya s’han pasato ros Reis Magos, pero no me resisto á escribir-les una breu lista con as mías demandas. A primera d’ellas, ensiste en lo ya dito, por si con lo de l’ombre d’as espeluncas tampó no “apercazan o conzeuto”:

–       Cal creyar “economía”, isto ye: produzión e consumo endochenos. Agora ye más importán fer serbir os diners en faborexer e chenerar autibidá que en perpagar deutas finanzieras; as d’os atros furnidors de biens e serbizios sí, e con prioridá. Estarba más que bueno que por as alturas belún dixase de creyer d’una puñetera bez que capitalismo y economía son lo mesmo. En España tenemos una economía masiau chiqueta ta dar treballo á tot ro mundo. Yo soi d’os que creyen que lo de resolber o problema d’o paro ba más por astí.

–       Ligato á lo d’antis: o reparo laboral no creya emplego. Con o sistema anterior teniemos tasas d’emplego nunca no conoxitas en as zagueras 40 añadas, inmigrans bi encluyitos. Lo que creya emplegos ye l’autibidá economica. O problema ye que una parti masiau gran d’a nuestra autibidá yera puramén especulatiba, como una estafa piramidal e, cuan s’esboldregó, dixó lo que dixan totas: un zarpau de nuebos multimillonarios e una masa inabastable de bitimas d’una chigantiza enculada. Pero cal reconoxer que a desincusa d’o paro lis biene de batibamba á os nuestros amos ta ir lebando-nos ta ros estandars d’a esplotazión con los que tanto sueñan.

–       Cal retallar o supérfluo, no l’esenzial. Cuan empezipiamos á dixar de bosar a luz e a calefazión, u d’atender a dependenzia, u á arguellar a educazión e a sanidá nos combertimos en o tren cualos bagons os Chirmans Marx iban esguadernando ta cremar a fusta en a locomotora. Pues bien: a locomotora –más mal que bien- marchará, pero denguno no querrá biachar en semellán tren sin de parez ni de teito. Ixa ye a línia roya, pero aquí tenemos á o mando á “chen sin complexos”, chens “echadas t’alante” que cuan s’enzurizan con conoxen ni á su pai.

–       Cal eliminar lastres e “peaches” en a economía española. No puede estar que interpresas e consumidors bosen aquí por o telefono e por internet más que dengún atro país d’a OCDE (que ye lo mesmo que dizir d’o mundo), u que li reconoxcamos un défizit tarifario tan escandalosamén alto como falso á l’oligopolio eleutrico que, antimás, ye aconsiguindo que os gubiernos (PSOE e PP, con o aplauso d’UPyD e CiU, por exemplo) seigan acotolando á dezenas de mils de produtors de renobables, u que os bancos seigan blindatos, abusen impunemén d’os suyos cliens, s’aigan cargato ro sistema de banca sozial d’as caxas e indulten á os suyos chefes cuan delinquen, u que as autopistas de peache nunca no mantornen á l’Estato cuan zircunduze a conzesión. ¡Prou ya d’oligopolios post-franquistas!

–       Y en zagueras: demando dende aquí con angluzia que se restituigan os muros d’a biella “fortaleza Europa”. Me parixe muito bien que Europa aduye á que se desarrollen os atros países que lo nezesiten, pero ixa sangronera d’arsians, fabricas, capazidá e futuro que yen as eslocalizazions e o nuestro “laissez passer” aduanero son espaldando a nuestra casa ta, con as suyas piedras, costruyir as d’otri. Yo quiero que os chinos, indios, indonesios, brasileños (e tamién africanos, que siguen como sempre e ¡denguno no’n fa cosa!) prosperen e medren, pero no ye de dar que ixo se faiga á costa de que Europa se combierta en un secarral economico que no fabrique más que parados e pensionistas baxo ro branquil d’a pobreza. Agora, simplamén, aquí imos en retaculas ta que os nuestros capitalistas (e os nuebos que en son surtindo) esploten á toz os treballadors d’o mundo sin entrepuzes, igualando-nos á toz en miseria e abuso. Yo quiero que toz os treballadors d’o planeta s’equiparen… ¡pero no pas á la baxa!

E astí lo dixo. En atra ocasión charraré más sobre isto zaguero. Quede aquí por agora o mío listato de deseyos. Limpien-sen agora bustez con el, siñoras e siñors mainates d’o capitalismo sin condón, lo que lis pete.

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