La Armada Invencible de Belloch

Durante los Sitios de Zaragoza hubo un escenario de batalla en el que los aragoneses siempre se mostraron superiores a sus rivales: el Ebro. Utilizando su conocimiento del río y de la navegación, los defensores de Zaragoza no sólo evitaron que los franceses desembarcasen en las vulnerables fachadas fluviales del Rabal o las Tenerías, sino que hostigaron a sus enemigos desde el río con incursiones y disparos a su retaguardia. Visto lo visto doscientos años después, si Belloch hubiese sido entonces nuestro Palafox, bajo su liderazgo hubiésemos fracasado estrepitosamente: los barcos del alcalde hubiesen quedado embarrancados aquí y allá, atrapados entre la corriente, los puentes y las gravas. Sigue leyendo

Anuncios