¡Deboluzión!: bichenzia d’os Decretos de Nueba Planta 300 años dimpués

Una charrada que tenié a onor de fer á pachas con José Luis Soro lo 29 de chunio de 2007 beye agora a imprenta en o lumero 7 d’a rebista El Ebro, que publica a Fundazión Gaspar Torrente (e que recomiendo con delera á cualsiquier intresato por Aragón e o aragonesismo en cheneral). O articlo enzeta asinas:

“En el año 2007 se han cumplido 300 años de la desaparición de Aragón como Estado, siendo este hecho desgraciado de nuestra historia el referente en el que el nacionalismo aragonés contemporáneo encuentra un revulsivo para trabajar por la recuperación de nuestra soberanía.

 Sin embargo, a pesar de que esta efemérides está dejándose pasar deliberadamente inadvertida para la mayoría de los poderes públicos aragoneses contemporáneos, bien merecería –aunque sólo fuera desde el mero interés del conocimiento histórico– un esfuerzo por revivir las circunstancias y hechos que en aquel entonces pusieron las primeras bases para el nacimiento de España como Estado unitario, acabando de soldar entre sí, por la fuerza de las armas, a los países preexistentes que hoy la conforman. Así lo han hecho en otros lugares en donde, bien celebran el acontecimiento desde una óptica españolista o incluso limitándose a la evocación y hasta reconstrucción de los hechos de armas (conmemoración de la batalla de Almansa por parte del ayuntamiento de esta localidad), bien desde la reflexión actualizada sobre la relación y el encaje entre su comunidad y el Estado español (diversos actos  conmemorativos en Valencia).”

Baxa-te-ne completo punchando astí: El Ebro Nº 7_MartinezTomey_Soro

Simbolos nazionals e suplantazión identitaria d’Aragón

O zaguer 20 d’abiento tenió en Zaragoza una esbulligada espezial. Estió lo primer cabo d’año d’a execuzión d’o Chustizia feito baxo lo banderazo d’España plantato por os nazionalistas (españols, profes) en o memorial d’as libertaz aragonesas. Os autos de tota mena que dende a biespra se desarrolloron en a plaza d’Aragón y en a plaza d’o Mercau, tenioron de traza más u menos contenita o siñal d’a reyazión d’una gran parti d’a soziedá aragonesa por lo que ye, sin duda, o enesimo empente asimilador d’o nazionalismo español.20-dabiento-de-2008 (más…)

Respeto para nuestros símbolos nacionales

Una gigantesca bandera de España ondeará permanentemente tras la celebración de la semana de las Fuerzas Armadas junto a la estatua de Juan de Lanuza en la Plaza de Aragón. No queda tan lejos de nosotros la polémica que se desató en octubre de 2002 cuando el PP tomó la decisión de plantar otra bandera gigante en la plaza de Colón de Madrid. En aquel tiempo el PSOE advertía (según palabras de su portavoz en el Congreso, Jesús Caldera) de que “hay que ser muy cuidadoso” con este tipo de actos para “evitar su deslizamiento hacia comportamientos que puedan herir las sensibilidades de comunidades autónomas con símbolos que merecen el mismo respeto”, al tiempo que recordaba que la Constitución reconoce otras culturas y banderas en España.

Desde la visión del nacionalismo aragonés que encarna Chunta Aragonesista hemos de decir que respetamos profundamente la voluntad de reservar un espacio público para los homenajes que quieran dedicarle a la bandera española quienes se sienten fuertemente imbuidos por un sentimiento nacionalista español que, indudablemente, forma parte de la cultura cívica de un sector de la población aragonesa. Aquellos compatriotas aragoneses que se sienten por encima de todo españoles y desean manifestar públicamente su orgullo de serlo tienen derecho a hacerlo dentro de la mejor tradición de nuestra cultura democrática y del acervo profundamente tolerante de la cultura de las libertades tan celosamente cultivado por el aragonesismo a lo largo de toda su historia. Es el mismo derecho que reclamamos para nosotros los que nos sentimos principal o exclusivamente nacionales de Aragón. Que nadie se equivoque, pues, a este respecto: nuestra nación es (más…)

La tenaza provinciana

Se lamentaba en esta tribuna José Lostao de los perversos efectos que “para la necesaria resurrección histórica de Aragón” tienen los llamados “nacionalismos periféricos”. Su premisa era que estos “aberrantes” y “artificiosos” nacionalismos son incompatibles con la existencia de la nación española y que, en su deriva separatista se afanan en “chantajear al Gobierno” para “acaparar privilegios y parasitar los intereses de los demás”, lastrando con ello el desarrollo de Aragón. (más…)